Energía solar: Qué es y cómo podemos utilizarla

La energía solar es aquella que se obtiene capturando la luz y el calor del Sol. Las células fotovoltaicas son quienes transforman la radiación solar en energía eléctrica gracias a un material semiconductor fabricado con láminas de silicio. Colocando placas solares que reciben la radiación somos capaces de generar energía como para autoabastecer nuestra casa o negocio, siendo ésta una de las mayores ventajas que se pueden obtener. Además, al contrario que con otro tipo de energía obtenida de centrales nucleares, carbón o gas, la energía solar es limpia y no genera ningún tipo de residuos.

Según distintos estudios realizados, el Sol genera cada año más de 4.000 veces la energía total que se consume en toda la Tierra. Es por este motivo, que se considera que el Sol es una fuente inagotable de energía y una de las soluciones a la contaminación por CO2 de la atmósfera. Teniendo en cuenta que la población mundial no para de crecer y que las necesidades energéticas aumentan año tras año en viviendas, industria y empresa es necesario encontrar nuevas formas de generar energía  sin seguir causando un impacto negativo en el medio ambiente.

El uso de la energía solar no es nuevo, sin embargo. Numerosos países cuentan ya con avanzados programas de generación de energía solar, siendo ésta una de las energías renovables más evolucionadas y potentes en todo el mundo. Alemania, Canadá o Estados Unidos son algunos de los países que cuentan con un mayor número de instalaciones fotovoltaicas. España, sin embargo, donde contamos con una gran incidencia de Sol, se encuentra a la cola del uso de energía solar.

¿Cómo podemos usar la energía proveniente del Sol?

La energía solar tiene dos aplicaciones fundamentales. La primera es la térmica. La energía términa o termosolar se aprovecha para producir calor y, normalmente, calentar agua o aire. La energía solar fotovoltaica, sin embargo, es la que aprovechamos para producir energía eléctrica.

¿Cómo podemos aprovecharla?

El Sol incide sobre los paneles fotovoltaicos, que transforman la energía solar en corriente continua. Es necesario contar con un inversor que convierta esta corriente continua en corriente alterna para que podamos utilizarla. Los aparatos eléctricos que estén conectados funcionarán, a partir de entonces, con energía solar. Tan fácil como eso.

En la vivienda, fábrica o empresa se coloca un contador que monitoriza la instalación y con el que se puede conocer la cantidad de energía que se está generando, así como su rendimiento, aprovechamiento y ahorro. Hay que saber que aunque no sea un día soleado o esté lloviendo las placas fotovoltaicas siguen generando energía, aunque en menor grado. Es por ello que los aparatos eléctricos seguirán funcionando aunque sea un día nublado.

Sin embargo, no desconectamos la vivienda, fábrica o empresa de la red eléctrica para poder hacer uso de ella cuando los paneles no generen la energía suficiente o, por ejemplo, cuando sea de noche. En Solats instalamos, además, una App con la que se puede realizar un seguimiento de todos los datos relativos a la instalación como la cantidad de energía que se genera, el rendimiento que ésta tiene, la cantidad de energía solar que aprovechamos o el ahorro que realizamos.

Además de un importante ahorro en la factura de la luz, la energía solar nos ayuda a cuidar del medio ambiente y a generar un impacto positivo en la sociedad.