¿Por qué sube el precio de la luz si no llueve?

¿Por qué si hay sequía el precio de la luz aumenta? ¿Cómo influye en el mercado eléctrico que suba el precio del barril del petróleo o que haga poco viento? A menudo escuchamos en noticias en televisión o leemos en el periódico titulares como que incluyen algunas afirmaciones como que cuando hay sequía, poco viento o sube el precio del barril de petróleo también aumenta el precio de la luz. ¿Por qué ocurre esto? ¿Cómo puede afectar a la factura de la luz que no llueva?

La respuesta la tenemos en el funcionamiento del mercado eléctrico. Cada día los productores de energía se encuentran en un mercado eléctrico donde se negocia el precio de la luz. En este mercado se cruzan los intereses entre las necesidades de energía eléctrica que demandan los consumidores y la cantidad de energía que los productores pueden generar. Este mercado eléctrico diario se encuentra abierto permanentemente preparado para recibir las demandas de energía que todos los consumidores españoles (tanto particulares como empresas) tienen.

¿Quiénes son los productores que tienen un papel en este mercado eléctrico? Aquí está la clave. Cada día confluyen en el mercado eléctrico como productores las energías fotovoltaica, la eólica, la energía nuclear, la energía hidráulica, el carbón y el gas. Según la demanda de energía de los consumidores el precio de la luz subirá o bajará dependiendo siempre de todas las productoras de energía. Es decir, si las plantas eólicas han producido mucha energía el precio de la luz puede bajar pero si por el contrario ha habido poca lluvia, poco viento o la energía hidráulica ha generado poca energía el precio subirá porque el mercado deberá recurrir más a otras fuentes como el petróleo o el gas. Mientras el precio del petróleo se mantiene en subida nos interesa utilizar energías renovables siempre que sea posible, por eso la inversión en renovables es sumamente importante.

Además, a esto hay que sumar el evidente impacto ecológico que tienen las nucleares, el petróleo y el gas. Por este motivo, y porque los niveles de contaminación del Planeta no paran de ascender en las últimas décadas, es urgente invertir en renovables para poder nutrir nuestras necesidades energéticas de una forma distinta a como lo hacemos hasta ahora.